Los príncipes azules vienen llenos de cuentos. Marilyn Monroe

Siempre me han encantado los cuentos de hadas. Cuando era niña me ayudaban a viajar por mundos mágicos donde existían los sueños posibles, los príncipes azules, las princesas rescatadas, los animales que se comunicaban y todas esas cosas hermosas que nos hacen fantasear.

Ya más adulta seguí enganchada gracias a un psicoanalista llamado Bruno Bethelheim que escribió “Psicoanálisis de los Cuentos de Hadas”, donde pude ver la relación que existía entre los personajes y nuestro inconsciente.

Hace unos días fui a ver la “Bella y la Bestia” y esa historia que todos conocemos me disparó una reflexión que nunca antes se me había ocurrido.

Mientras miraba la película, no podía dejar de pensar en cómo esa “bestia”, de la que nos vamos enamorando poco a poco, nos muestra el proceso en el que, con el otro, vamos construyendo el verdadero amor.

Me refiero a que cuando comenzamos una relación de pareja, en general mostramos nuestra mejor cara y es con en el pasar del tiempo que se van mostrando los lados sombríos que todos tenemos.

“La Bestia” encarna el lado oscuro de nuestro ser: el que juzga, el que maneja mal las emociones, el que ve todo en términos de blanco o negro, el que se victimiza y que sin querer proyecta en la pareja lo que debemos trabajar en nosotros mismos.

“Bella” en cambio, representa nuestro lado más luminoso, conciliador, altruista, amoroso, dulce, que es capaz de ver más allá de las apariencias y de ponerse en el lugar del otro.

Pero en el fondo todos tenemos una Bella y una Bestia adentro. Es durante la construcción de la relación de pareja, cuando nos vamos animando a mostrar a uno ó al otro, hasta lograr ser aceptados con todo lo bueno y con lo no tan bueno. Poder mostrarnos tal cual somos, es lo que nos hace humanos y nos permite construir relaciones verdaderas, lejos del arquetipo idealizado en esos cuentos de hadas.

Cuando podemos focalizarnos tanto en las virtudes como en los aspectos que nos resultan menos agradables y entendemos que son justamente esos últimos los que nos hacen crecer como personas, es cuando construimos vínculos auténticos y duraderos. Ojalá cada día podamos ser más conscientes de nuestra Bestia y de nuestra Bella para mantener relaciones más aterrizadas y reales.

Si crees que necesitas ayuda para poder integrar la Bella y la Bestia en tu vida, puedes contactarte conmigo. (+57) 3118547261


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